lunes, 30 de noviembre de 2009

Hasta el orto de que nos traten como el orto. Ya va siendo hora de que nosotros, los extremeños dejemos de pensar que somos el extremo inferior de nuestro aparato digestivo unidireccional. Debemos concienciarnos de nuestro valor y de nuestro potencial. Carlos V, emperador de un basto territorio donde se decía que nunca se ponía el sol, vino a nuestras tierras a finalizar su azarosa vida. Pudo elegir entre multitud de opciones, multitud de regiones que le ofrecían cualidades nada desdeñables, pero el eligió la comarca de la Vera, Yuste, para un mas que merecido descanso. Si una persona de la categoría de Carlos V tomó esa decisión, seguramente sería aleccionado por numerosas cabezas pensantes que junto con la suya decidieron acudir a tierras Extremeñas. Pues partamos de ese punto para saber vendernos al exterior, darnos a conocer y hablar de las excelencias de las que disponemos. Extremadura, ni mas, ni menos…

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