Hace unos días escuche una historia que me causó sorpresa. Hablaba sobre la flor de loto. Cuentan que dicha flor es una de las mas bonitas conocidas. Pero nace en aguas estancadas y mal olientes. Una ambigüedad, la belleza dentro de la mediocridad. En Extremadura, tenemos nuestra propia flor de loto: “la torta”. Se trata de uno de los mejores y mas reconocidos quesos que existen en la gastronomía. En sus orígenes la torta proviene de los quesos que hacían los pastores y que por alguna circunstancia no cuajaba bien. Los pastores se lo comían. Ahora se ha convertido en una delicatessen. Extremadura, no todo es lo que parece...
No hay comentarios:
Publicar un comentario